Y aquí estaba, nuevamente a las 4:30 am, preguntándome que hacer si ya no tengo sueño. Quiero pensar que es la hora en que en tus sueños me pides que este ahí cuando despiertes, a tu lado, como lo soñábamos ¿Recuerdas?
Veo una foto en donde una vez dije que eras perfecta, perfecta para mí, a mi medida y a la de nadie más. Miro otra foto que te tome mientras dormías, como si en mi memoria no estuviera, esa y miles mas que te tome con mis ojos, los cierro para contemplarte. Y entonces duermo.
Podría jurar que ayer pedí lo mismo, y estabas ahí. Llegaste, te escuche abrir todas las puertas. Te sentaste en la cama y me acariciaste el cabello como siempre lo hacías. Abrí los ojos y me sobre salte - ¿Que haces aquí?- te pregunte. -No podías dormir- me contestaste.
-Estoy soñando, ¿Verdad?- Te pregunte.
-No estas soñando- contestaste.
-Si, estoy soñando- intente convencerme.
-¡No estas soñando!- dijo mi hermana del otro lado del cuarto.
Entonces te recostaste en mi pecho y me abrazaste, como lo hiciste las mejores noches de mi vida. No dijimos nada más. No preguntamos nada más. ¿Por que hacerlo si ya estabas aquí?
Desperté, sin ti. - Te busqué en la cama, -¿Donde está? - Pregunte a mi hermana. Extrañamente no pregunto quien. - No vino- fue lo único que dijo.
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