lunes, 13 de mayo de 2019
No te buscaré
No te buscaré por dos razones: porque me lo pediste, y porque parte de mi no me permite salir corriendo detrás de ti.
Tampoco te buscaré porque se que necesitas crecer y en todo este tiempo no lo pudiste lograr a mi lado, o al menos eso me diste a entender. Siempre creí que podías hacerlo y te quise impulsar a hacerlo pero algunas veces lo confundiste con autoritarismo y otras con indiferencia.
Amaba ese brillo en tus ojos cuando te sentías alegre y quería conservarlos para siempre pero con el tiempo no se pudo; y por ello tampoco te buscaré.
No te buscaré porque no estaba locamente enamorada de ti, te amaba con conciencia y sin inocencia. Sabía que te sentías dividida entre tu familia y yo, pero no pude hacerte entender que la persona más importante y a quien debías hacer feliz era a ti.
No te buscaré porque perdí ese don de hacerte perder tus miedos, porque dejé de ser tu refugio, porque te obligue a abandonar nuestro hogar para “buscar una vida mejor”.
No te buscaré porque se que fui egoísta, porque quise buscar más cuando ya lo teníamos todo.
Y no te buscaré porque lo que más anhelas yo no te lo puedo dar, al menos no de manera natural. Aunque no hay nadie más con quien quisiera criar a un hijo, más que contigo a mi lado.
Creo que son muchas razones, pero la razón más grande por la que no te buscaré es porque me partiste el corazón, al decirme que no soportabas la distancia cuando hacía dos días te habías ido a visitar a tu madre y durante todo el viaje decías lo mucho que me amabas y que pronto nos veríamos, y porque no te deje más remedio que confesar que estabas con alguien nuevo, y porque sabes bien esa es la razón por la que no podré perdonarte en estos momentos.
Por todo ello no te buscaré, por ahora.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)