miércoles, 19 de junio de 2019

Recuento del año 2013 Hacer un recuento de lo que vivimos es regresar a esos momentos que nos han marcado y/o y dirigido a donde ahora estamos. Ya sea para sonreir, molestarnos, llorar de tristeza o alegría, y hasta para maldecir. Y como no recordar que este año se acabó el stand by, que la vida me dio para hacer algo de mi. Aquél dia que volví a ver aquellas personas, hermanos, con los que crecí y pase los mejores años de mi rebelde juventud. Aquel amor que me puso en la cima para entonces hacerme saber lo que es caer,no al suelo, sino en el fondo que me faltaba estar para reconocerme. Aquella desesperación que me hizo tomar el valor para salir de una buena vez del pinche closet. A aquel ladrón que cuando me arrebató con violencia, aparte del teléfono, la poca seguridad que me quedaba, no me dejo mas remedio que ser fuerte y volverme a levantar. Aquellos amigos que se quedaron y me aguantaron en las muy malas. Y, a aquel amor fugaz que, a pesar de todo, me ayudó a terminar de ponerme de pie. A la familia que me acepto sin más, sin preguntas y sin reproches porque saben que lo detesto, pero que confían en que siempre se lo que hago (aunque es obvio que no siempre lo sé). Aquel jefe que me hizo saber, que el esfuerzo y la lealtad en el trabajo, llega el momento de ser reconocido y recompensado con un mejor puesto. Aquellos que me acompañan en mis loqueras y rituales acabando interrogados por los soldados, pero que ya tienen algo mas que contar. Aquella persona que aunque me reniegue de todo y por todo, siempre está, y sabe que siempre estaré. A aquellos que derepente les doy un susto terminando en el hospital por olvidarme de lo malo que son los excesos, y que no es lo mismo los tres mosqueteros. A los amigos que, aunque es a distancia siempre están, a los que estan cerca pero por lo atariado de la vida se hacen ratos para visitar o regalar un mensaje, llamada, o una invitación al antro. A aquella persona que llegó por un rato, me conoció a mi y a mis demonios. Y, aunque le abrí la puerta para irse, a pesar de eso, quiere quedarse. A aquellos que siguen llegando a mi vida regalando un 'hola', una sonrisa, un beso o una copa (Y con mucha suerte todas). Aquí a todos se les recuerda, se les piensa, se les siente y se les reconoce. Así. De paso, por un momento, por una temporada o para toda la vida, Están y eso siempre cuenta.

lunes, 13 de mayo de 2019

No te buscaré

No te buscaré por dos razones: porque me lo pediste, y porque parte de mi no me permite salir corriendo detrás de ti. Tampoco te buscaré porque se que necesitas crecer y en todo este tiempo no lo pudiste lograr a mi lado, o al menos eso me diste a entender. Siempre creí que podías hacerlo y te quise impulsar a hacerlo pero algunas veces lo confundiste con autoritarismo y otras con indiferencia. Amaba ese brillo en tus ojos cuando te sentías alegre y quería conservarlos para siempre pero con el tiempo no se pudo; y por ello tampoco te buscaré. No te buscaré porque no estaba locamente enamorada de ti, te amaba con conciencia y sin inocencia. Sabía que te sentías dividida entre tu familia y yo, pero no pude hacerte entender que la persona más importante y a quien debías hacer feliz era a ti. No te buscaré porque perdí ese don de hacerte perder tus miedos, porque dejé de ser tu refugio, porque te obligue a abandonar nuestro hogar para “buscar una vida mejor”. No te buscaré porque se que fui egoísta, porque quise buscar más cuando ya lo teníamos todo. Y no te buscaré porque lo que más anhelas yo no te lo puedo dar, al menos no de manera natural. Aunque no hay nadie más con quien quisiera criar a un hijo, más que contigo a mi lado. Creo que son muchas razones, pero la razón más grande por la que no te buscaré es porque me partiste el corazón, al decirme que no soportabas la distancia cuando hacía dos días te habías ido a visitar a tu madre y durante todo el viaje decías lo mucho que me amabas y que pronto nos veríamos, y porque no te deje más remedio que confesar que estabas con alguien nuevo, y porque sabes bien esa es la razón por la que no podré perdonarte en estos momentos. Por todo ello no te buscaré, por ahora.